mayo 27, 2009

.:*Mente escindida*:.


Hace 2 años que salí de la universidad, de donde saqué ideas tal vez utópicas, pero poco a poco se desvanecen ante mí como agua en un día caluroso.

He trabajado haciendo reclutamiento y selección de toodo: meseros, cantineros, analistas con poco potencial para que puedan explotarlos, especialistas de un tema que no tienen palancas para subir de nivel, gerentes egresados de las típicas escuelas en donde sí se preparan pero también socializan para sacar buenas palancas, directores que de verdd lucharon contra la adversidad para llegar ahí y sea el pilar del corporativo que esta lleno de hijos, sobrinos, ahijados y por lo cual la responsabilidad sólo recaerá en él.

Es gracioso entrar a trabajar en esto, mientras tus ideales son Nietzche, Camus, Irvin Yalom, Víctor Frankl, Jodorovsky y hasta Gandhi.

Todo un contraste!!

Comenzar a ver a la gente como fichas de dominó, cómo acomodarlas, con qué tipo de equipo puede encajar, dependiendo de la estrategia y estilo de empresa ver si sacas la ficha o mejor la guardas para la siguiente.

Y es que somos tantos.

Somos taaantos los que "necesitan" trabajar, los que quieren comprar un carro, una casa, comprar el sueño americano.

Somo taantos los que quieren sentir la adrenalina al tener el poder, tomar decisiones "importantes" por el bien de todos, tener la admiración de la familia pero sobretodo de extraños, algunos queremos inspirar confianza, otros queremos despertar temor con un simple título.
Somos taantos los que queremos dejar de pensar en cosas realmente importantes, los que olvidamos nuestros ideales, o peor aún les somos infieles creyendo que regresando a casa los besaremos y nunca sabrán lo que hiciste fuera de ella.

En sí somos muchos, ya es demasiada población desempleada. Compramos la idea "eres afortunado de tener trabajo".

A veces sí me lo compro, porque también es pesado ir al trabajo pensando en la vacuidad que te deja estar sentado escuchando a extraños, teniendo diálogos ficticios (sé que en una entrevista tooodo es ficción, nada será cierto).

A veces compro la idea "es mejor venir que quedarme en casa sin hacer nada", y juego a que es mi hobby. Esa idea me funciona más, setir que es un juego, sin importancia alguna.
Obvio, al igual que todos no quiero perder el trabajo por la deuda que me eché encima, pero al fin de cuentas.....todo en la vida es un juego.

Hoy quería desahogarme de mi trabajo, hoy fue un buen día: encontré a varios candidatos viables, y eso que ya tengo 4 candidatos finalistas, pero quieren ver más, quieren otro perfil para la misma posición. Es un Gerente de Marca para una empresa choncha trasnacional. Y sí, fue un gran día porque sobran los candidatos! todos quieren participar en el proceso! eso facilita mi trabajo. Pudo ser un gran día como reclutadora, pero como yo....no tanto.

Me impacta como nos programan (como al perro de Pavlov) a ser tan competitivos, a intentar ganarle al tiempo, a no perder de vista el target. Todo eso es bueno, pero al final de cuentas, al final del camino:

¿Qué es real?

¿Qué te alimenta el espíritu-alma-escencia (como quieran llamarle)?

Es por eso que digo que son diálogos ficticios, porque en realidad me hablan de cosas irrelevantes, cosas que sólo alimentan su ego, cosas superfluas. Entre más narcisista y antisocial (definido como en el DSM), más probable será que obtenga el puesto, pues son los maestros de la seducción, de la persuación y sabrán venderse, se creen todo su teatro.

Lamentablemente, entre más sencillo y más desinterés por el poder pero más interés por el bien común......menos podrá obtenerlo. Porque es el que se detiene a pensar como actuar antes de lastimar o abusar de alguien, es que se detiene a compartir los éxitos y por lo tanto será el más explotado. No obstante esto no es una regla, es sólo la mayoría jaja!

Digo, si alguien me lee, no los desanimo, ni quiero decir que sea malo o bueno, sólo que para mí es como venderme. Me convierto en una prostituta: al escuchar, evaluar y seleccionar al "más enfermo" por decirle de una manera más cómica y realista.

Sabemos que son humanos, que somos todos iguales, tratamos de ver dentro, y en lo que a mí me puede corresponder trato que la persona entre a una empresa donde pueda tener más derechos, más beneficios.

Pero en realidad todos estamos bajo la misma lupa. Por mucho que haga mi esfuerzo, tratando de verlos como personas -que sí lo hago, solo en la hora de selección tengo que ser objetiva y ponerme el disfraz de reclutadora- termino escindiéndome.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ahora sì me quede con la boca abierta.... escribes muy bonito jajaja aunque para ti eso no sera un bueno, es decir me llegaste al corazon.

Te quiero mucho