Igual que Lucía, me he percatado de que "persigo a los hombres, que resulta que me gustan"....para poder tener después de quién escapar.
Es como un goce secundario el sentirme atrapada, para después fingir el triunfo de ser nuevamente libre. estúpidamente pues, resulta que siempre lo soy, pero me gusta complacerlos y así poder hacerme la víctima.
Creo que voy a vivir con un chico que conocí hace no más de 18 hras (pero lo había leído hace 2 años, eso debe compensar de alguna manera, no?) y se me hace tan de película palomera hollywoodense. . . pero bueno, según él, es un "acto de Fe".
No hay comentarios:
Publicar un comentario